Educación Física mucho más que “Gimnasia”

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Deporte. Deberes para padres

Nadie dice que sea fácil ser padres de niños que practican deporte pero eso no lo justifica todo.
Tu participación es necesaria pero también tiene unos “deberes” que cumplir:

índice

1. Deja que experimente diferentes deportes; educa en la libertad de elección hasta que elija SU deporte. Si condicionas su gusto deportivo cierras oportunidades. No des por hecho que si jugaste al baloncesto, fuiste bailarina o eres futbolero tu hijo hará lo mismo. Ten en cuenta que su compromiso será mayor porque lo que gusta, engancha.

2. Fomenta la responsabilidad; si lo permites, el deporte puede educar y transmitir valores y si uno cobra especial importancia es la responsabilidad. Aunque cuesta, prepara la bolsa deportiva con tiempo, con tu hijo hasta que sea capaz de hacerlo solo, educa en la puntualidad y asistencia a los entrenamientos y encuentros, acepta y educa en el compromiso que implica el deporte. No se puede faltar a los encuentros poniendo excusas porque según el fin de semana apetece otro plan. Hacer deporte implica esfuerzo y sacrificio de todos.
3. Motivar sí, presionar no; durante los desplazamientos cuida tus palabras, a veces el problema es tan sencillo como que crees que estás motivando a tu hijo y lo que hace es añadir presión a la que él ya tiene. Que lo hagas con buena voluntad no implica que esté bien hecho. Además lo que motiva a unos no motiva a otros. El “confiamos en ti”, “seguro que lo harás genial”, “te espero con la medalla”, “eres el mejor”… son piedras a la mochila deportiva. A veces es cuestión de estar y no de hablar, un silencio vale y apoya más que mil palabras. Así que mima tus palabras porque se graban y dejan huellas emocionales en tu hijo y luego no entenderás porque quiere dejar el deporte.
En los desplazamientos también entrenas a tu hijo en valores, en normas, en objetivos, en resolución de conflictos… así que no monopolices el tema de conversación y amplía temas de interés para tu hijo que desarrollen su capacidad crítica.

4. Ayuda a gestionar el tiempo; hay tiempo para todo, ayúdale a organizarse para que desarrolle un hábito. Tiene que haber un equilibrio entre estudios, deporte y amigos. No amenaces, ni castigues sin deporte porque no sirve a la larga y solo genera emociones y sentimientos que os separan y limitan vuestra relación. Temas que os echará en cara en cuanto pueda.

5. Eres su padre, no un ojeador; nadie te va a evaluar después de los entrenamientos y encuentros, relájate, siéntete afortunado porque tu hijo está rodeado de deporte, está creciendo con él y sus beneficios físicos, psicológicos y educativos. Disfruta del encuentro, entabla conversaciones con padres que sean positivas, es decir no centradas en criticar al entrenador, porque esto no ayuda. Si oyes una conversación fomenta que se resuelva con una conversación con el entrenador en el momento adecuado y no el los grupos de whastapp. Tenéis que dar la posibilidad al entrenador de dar explicaciones o de mejorar.

6. Ni se grita enfurecido, ni se falta al respeto; examínate y reflexiona si eres de los que gritas, al entrenador, al árbitro o a tu hijo, si lanzas miradas a tu hijo que le bloquean, gestos que le desaniman, si la rabia te supera cuando se pierde un partido o competición, si alientas a tu hijo a ciertas conductas con el adversario, si contradices al entrenador o eres el que da instrucciones, o al acabar el encuentro le examinas los fallos y le das directrices de cómo lo tenía que haber hecho… porque en este caso te estas saltando la regla del juego como padre o madre. No actúas con coherencia con la frase “yo lo que quiero es que mi hijo disfrute y haga deporte”. Con estas actuaciones también educas, más bien deseducas. Así que si es el caso empieza a limitarte estas actuaciones y entrenar tu gestión emocional, por el bien de tu propio hijo a nivel emocional y educativo. Evitarás que llegue el día que pida que no quiere que vayas a verle, o que se avergüenza de ti.
7. Recompensas, castigos y alabanzas; no premies con dinero, cine, juguetes cada gol, canasta, medalla que gane tu hijo, ni castigues con ejercicio físico como correr, flexiones o abdominales, faltar al entrenamiento o al encuentro deportivo.
Fomenta conversaciones que destaquen los valores que han contribuido a que de manera individual o en equipo según la disciplina se haya conseguido crecer deportivamente que no tiene porqué ser ganar en resultado. Disciplina, esfuerzo, sacrificio, generosidad…es importante no solo nombrarlos sino que aprendan a identificarlos y reconocerlos no solo en ellos mismos si no en los compañeros, sean o no de su mismo equipo.
Vosotros como padres también tenéis que felicitar las actuaciones de otros compañeros en los cambios o finales de disciplinas como la natación, atletismo o taekwondo en el que los chavales se acercan a los padres. Así no das cabida al individualismo y educas con el ejemplo.

8. Juego limpio y diversión; educa en el fair-play y el disfrute del deporte como algo natural, honesto y divertido que puede convertirle en mejor persona. Cumpliendo el reglamento, sin trampas, ni faltas de respeto. Enseñando a ganar y a perder, a ser humilde y a reconocer el buen trabajo de los demás.

9. Después del partido ¡cuida lo que preguntas!; la primera no puede ser ¿por qué no llegaste a rematar?, ¿Habéis ganado?, ¿De cuánto habéis perdido?, ¿quién ha metido los goles?… todas van dirigidas al resultado. No retroalimentes la importancia que ya ellos mismos le dan a cada encuentro. A veces es mejor el silencio o una mirada porque habla lo que las palabras estropean. Puedes hablar de su buena actitud, su capacidad de arriesgar, de su comportamiento en la sustitución con el compañero y su deportividad…pero sobre todo ten capacidad de escucha con tu hijo.
10. Ten siempre presente que tu hijo lo inicias o se inicia en el deporte para divertirse, mejorar y aprender destrezas, estar con sus amigos y hacer nuevas amistades. No adelantes el proceso evolutivo natural, ya llegará la competición y la comparación con los demás. Pero no olvides que el reto en su vida deportiva y personal es que aprenda a superarse a sí mismo, aquí está la clave.

Con estas pautas podrás evaluar tus acciones, comprobar si hay algo que puedes mejorar y te lances con seguridad a tu “terreno de juego” con el firme propósito de crecer en tu tarea educativa como padre y madre.
Os deseo a todos los padres que disfrutéis de la nueva temporada deportiva y que permitáis que el deporte os deje crecer a todos como personas.

Fuente: https://yolandacuevas.es/2015/09/07/vuelta-al-deporte-los-padres-tambien-tienen-deberes/


Cuánto ejercicio deberían hacer los niños al día

El sedentarismo infantil es una realidad que se agrava con el paso de los años.

Esa inactividad que se produce por el tipo de vida a la que están expuestos los menores de 17 años se refleja en las alarmantes estadísticas sobre obesidad que se vienen registrando en el mundo.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, este es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI y calcula que hay más de 42 millones de niños con sobrepeso en el planeta.

“Las comodidades de la vida moderna como andar en automóvil, ver televisión, usar el computador y jugar con consolas no aportan en nada a la práctica de actividad física”, explicó la doctora Angélica Ibáñez, traumatóloga infantil de la clínica de medicina deportiva MEDS en Chile.

https://www.bbc.com/mundo/amp/deportes-39289897


¡Feliz Verano!

Las vacaciones están asociadas con el ocio, la diversión y el descanso. Estos aspectos, que conducen al relax y al cambio de la rutina suponen una parte fundamental en nuestra vida. De hecho, estos periodos vacacionales influyen positivamente en el desarrollo de los sistemas cerebrales, la creatividad, la concentración, el coeficiente intelectual, la felicidad y los lazos familiares.

Por tanto, a disfrutar de las vacaciones y a seguir creciendo y aprendiendo. Como deber tenemos que ser muy felices y hacer muy felices a los demás, aprovechemos que pasa rápido.

¡Buen descanso y a moverse!

Vacaciones escolares, necesarias lo mires por donde lo mires


¿Por qué son 42 kilómetros 195 metros?

¿Sabes por qué un Maratón tiene una distancia de 42 kilómetros 195 metros exactos? Detrás de la distancia hay un gran mito y mucha historia.

A pesar de las controversias en fechas, distancias y razones, hasta el momento sólo hay un por qué del origen de lo míticos 42 kilómetros 195 metros. Como muchas historias, su origen está en Grecia y en la guerra que ésta mantenía con Persia.

Se trata quizá de un cuento de hadas para runners, pero sin duda es la historia de la más apasionante distancia de fondo: el Maratón. Aquella ardua tarea que tan sólo se aventura a conseguir el 1% de la población, y aún con ello arrastra mareas de hombres y mujeres que buscan la conquista de sí mismos.

Corría el año de 490 a.c cuando Grecia libraba una batalla en contra de Persia. En Maratón, una playa semidesértica con humildes casas de pescadores, se enfrentaron unos doce mil soldados griegos ante un ejército ampliamente superior, que llegaba a los 30 o 40 mil persas que amenazaban con llegar a Atenas y violar mujeres y matar niños.

Los griegos tenían la consigna de matar a sus propios hijos si Persia lograba la victoria. Contra todo pronóstico, el austero ejército griego ganó la batalla y entonces surgió el temor de que los atenienses se mataran entre sí por lo que había que avisarles del triunfo. Es ahí en donde la historia de Maratón cobra vida. Los maratonianos delegaron en Filípides la tarea de correr desde Maratón hasta Atenas para avisar a hombres y mujeres sobre la victoria y salvar así a miles de familias.

Entonces ese hombre corrió de madrugada para llevar la noticia. Tras varias horas de carrera, entró a Atenas y gritó ¡victoria! ¡victoria! ¡victoria! y se desplomó ante el esfuerzo. Con el conocimiento del triunfo, la ciudad cerró sus puertas. Y se salvó.

¿Y los 195 metros?
Esta es la mejor parte de la historia. La distancia válida hasta hoy para un maratón es de 42 kilómetros 195 metros y no hay nada mítico o anecdótico en el hecho, simplemente se debe un poco al azar y otro al capricho. Era 1908 y los Juegos Olímpicos se llevarían acabo en Londres. El Príncipe de Gales, Jorge V y la Reina Alexandra quisieron que la carrera se comenzara en el Castillo de Windsor, para poder verla con comodidad (según parece llovía).

Asimismo para poder ver la llegada pidieron que ésta fuese frente al palco real dentro del estadio Olímpico, la distancia resultante de este par de caprichos fue de 42.195 metros, lo que hasta ahora mide un Maratón, sin excepción alguna.

Por ser una carrera extenuante, el Maratón no incluía una versión femenina. Fue en 1967 cuando Kathrine V Switzer desafió las normas establecidas y se convirtió en la primera mujer en correr un Maratón. Para lograrlo, se inscribió como KV Switzer, y cruzó la línea de salida con el número 261 como si fuera un corredor más.

Hasta ahora nadie ha conseguido bajar de las dos horas, pero…


La ciencia del salto de altura

Richard Douglas Fosbury, conocido como Dick Fosbury (13 de marzo de 1947 en Portland, Oregón) es un exatleta estadounidense especialista en salto de altura, que fue campeón en los Juegos Olímpicos de México 1968 y se hizo famoso por utilizar una nueva técnica para pasar encima del listón, que posteriormente han aplicado todos los saltadores y que se conoce como Fosbury Flop.
Fosbury empezó a experimentar con la nueva técnica, luego llamada Fosbury Flop, cuando tenía 16 años, pues encontraba demasiado difíciles los estilos que entonces se utilizaban para ejecutar el salto, tales como el rodillo ventral, el rodillo occidental o el estilo tijera.

La nueva técnica consistía en correr hacia el listón siguiendo una trayectoria curva, de forma que la aproximación final al listón se hace en dirección transversal a este, para una vez ante el listón saltar de espaldas al mismo y con el brazo más próximo extendido. Esta forma resulta más efectiva desde un punto de vista biomecánico, ya que permite dejar menos espacio entre el centro de gravedad del saltador y el listón a superar, con lo que se gana altura.

Hoy en día todos los saltadores de altura de élite emplean el Fosbury Flop, y su mayor eficacia está totalmente demostrada. En el año 1984 hizo unas declaraciones donde decía que “la popularidad actual de mi estilo es un premio maravilloso a cuanto tuve que aguantar al principio con un estilo que no gustaba a nadie. El salto de espaldas ya lo practicaba en el instituto y todos se reían de mí, considerándome un chiflado y algunos como un snob por salirme de las normas conocidas. Hasta que gané en México 1968 pasando a la categoría de héroe”.


El escalador (mountain climber): un cardioacelerador tipo “navaja suiza”

El ejercicio del escalador (conocido en inglés como “mountain climber”) es un cardioacelerador del tipo “navaja suiza”. Es decir, sus aplicaciones son casi infinitas para diversos objetivos, al igual que sucede con el ejercicio de los burpees, dos grandes y completos ejercicios como gestos motrices “todo en uno”.

Es un ejercicio de calistenia (con el propio peso corporal y sin conservantes ni aditivos añadidos) muy demandante para el sistema cardiorrespiratorio y de brutal exigencia a nivel metabólico para conseguir adelgazar y perder peso y alcanzar una forma física integral y por supuesto una salud de hierro.

Fuente: http://bit.ly/2pTTi0k   https://www.josemief.com/