Consejos para unas Navidades “ligeras”


Ya están aquí las Navidades. Las fechas más esperadas por algunos para saltarse un poquito la dieta y disfrutar con la comida. Evidentemente, no vas a llegar hasta tal punto que pierdas todo lo ganado durante estos meses en los que te has cuidado, y no estamos aquí para decirte que las cenas de Noche Buena y Noche Vieja y las comidas de Navidad y Año Nuevo estés pendiente de lo que comes o no comes. Pero sí pienso que siguiendo algunas pautas se puede disfrutar todavía más si cabe de la comida. Estos días y el resto del año.

  • Mastica bien la comida. Cuando se dice “come despacio”, no se refiere a que muevas la boca a cámara lenta. Significa que una vez introduces la comida en la boca, mastiques hasta que el bolo alimenticio pueda ser digerido de una manera suave. La saliva dispone de enzimas quefavorecen la digestión del bolo alimenticio una vez comienza su camino por todo el tubo digestivo. Entiendo que no siempre estás comiendo y pensando cuantas veces has masticado. ¡Cambia el pensamiento y propón disfrutar más de los sabores! Y así además dejas a la saliva realizar su función. 2×1.
  • Acuéstate del lado izquierdo. Las medicinas orientales achacan el hecho de que al colgar naturalmente estómago y páncreas del lado izquierdo, acostarte así favorece la digestión. De todas formas, es conveniente que tanto en comidas o cenas más o menos copiosas, dejes pasar un tiempo prudencial y no te acuestes recién terminado. En estas fechas señaladas suele haber sobremesas, pero el resto del año a lo mejor vamos con el tiempo más justo y no medimos. Es preferible dormir 15’ menos y levantarte en buenas condiciones.

  • Modera los líquidos durante la comida. Por lo general predominan el vino y el champán en estos días, así que más vale que sean moderados si te quieres acordar de todo al día siguiente. Para la gente que no bebe alcohol, o para el resto del año, ingerir muchos líquidos durante la comida dificulta la digestión ya que son estos líquidos los que eliminan parcialmente el efecto de los jugos gástricos en el estómago, excepto las bebidas gaseosas, cuyos ácidos ayudan a dicho proceso. Pero también hay que tener en cuenta que las bebidas gaseosas suelen contener altos índices de azúcar con lo que tampoco es bueno el abuso. En ningún momento hablo de “no beber desde dos horas antes hasta dos horas después de la comida”, lo ideal es ir bebiendo durante el día para no tener necesidad imperiosa de beber mientras se come. También está demostrado que algunos licores de hierbas facilitan la digestión.
  • Equilibra calorías. Ante una comida o cena tan contundente, y más sabiendo con antelación cuándo y dónde se celebra, tenemos tiempo para planificar el resto del día. Equilibrar calorías no significa dejar de comer. Esto solo te aumentará la ansiedad cuando llegue la comida señalada. Pero sí que debes tener en cuenta que vas a ingerir un número elevado de calorías de una vez, así que durante el resto de comidas diarias estará bien si te dosificas. Aprovecha para comer/cenar verdura, o llenar el desayuno bien de frutas. Sacarás máximo partido a las propiedades de estos alimentos y equilibrarás tu organismo ante los excesos.
  • Espacia las comidas. No tengas ansia, a todos nos gusta comer más en estas fechas, pero eso no significa comer a todas horas. Es decir, si te has comido dos tabletas de turrón de postre en la comida de Navidad a las 15.30h, haz un poco de tiempo y si tienes hambre no vuelvas a comer turrón (o lo que sea) a las 16.30h… Si ingieres durante el proceso de digestión, dificultas el mismo (y si es una digestión pesada todavía más). Aunque no se siga el mismo ritmo de horarios en las comidas procura mantener la distancia entre ellas para que sienten mejor los alimentos.
  • Consume alimentos integrales. Obviamente no vas a presentarte en casa de tus tíos con el paquete de pan integral de molde sin corteza para empujar el cardo de la comida de Navidad. Pero, relacionado con el punto anterior, puedes aprovechar después de la fruta del desayuno (por ejemplo) para comer una tostada de pan integral, o poner una cucharadita de avena en el yogurt antes de dormir. La fibra no es más que enormes cadenas de sacáridos procedentes de alimentos vegetales (cuanto menos procesados mejor) que resiste a la digestión del cuerpo humano y por tanto pasan por todo el tubo digestivo hasta ser expulsada.Por tanto, ayuda a todo lo que tenga que ser expulsado a recorrer dicho tubo facilitando la digestión.

Partiendo de la base de que cada cuerpo es un mundo, y que a cada persona le funcionan mejor unas cosas que otras, espero que si probáis alguno de estos puntos tanto estos días como el resto del año os sirva para tener una mejor digestión y aumente vuestro bienestar.

Nada más que añadir excepto que disfrutéis de las fiestas y ¡os comáis a gusto los turrones!

Blog especializado en entrenamiento, salud, fitness y nutrición.

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